
Año Cero
Comisaria: Noa Rosenberg
Asistentes de comisariado: Natalie Andrashevitz, Hilary Rider / Investigadora de la colección del departamento: Aliza Padvano Fradiman
31.12.25 – 31.05.26
La exposición Año Cero presenta por primera vez al público la apasionante historia del rescate de miles de obras de arte de Alemania y su traslado al país en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, llevado a cabo por el primer director del Museo de Arte de Tel Aviv, el Dr. Karl Schwarz.
Estas obras se convirtieron en la base de la colección de arte moderno del museo.
En la exposición se presentan más de 150 obras: algunas pertenecen a un canon conocido y apreciado, mostradas aquí en contextos nuevos y sorprendentes, pero la mayoría no ha sido expuesta anteriormente al público. Entre los artistas se encuentran Marc Chagall, Erich Heckel, Maurycy Gottlieb, Käthe Kollwitz, Max Beckmann, Yohanan Simon, Alexander Archipenko, James Ensor y otros.
En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el Dr. Karl Schwarz, primer director del Museo de Arte de Tel Aviv, emprendió un último y desesperado viaje a Europa con el objetivo de salvar una obra de arte que había visto por primera vez en Berlín cuando era adolescente. El motivo de su urgencia —a pesar del peligro para su vida como refugiado que había huido de Alemania algunos años antes— se desprende de una carta que envió a un amigo en Ámsterdam en noviembre de 1938, en la que lamenta que ya no sea posible salvar a los seres humanos, pero que aún es posible salvar las obras de arte.
El cuadro que buscaba fue localizado por Schwarz en una casa privada de Ámsterdam, y logró convencer a su propietario de que su lugar estaba en Tel Aviv. En julio de 1939, dos meses antes del estallido de la guerra, la obra Judíos rezando en Yom Kipur, de Maurycy Gottlieb, fue enviada al país y se convirtió en una de las piezas más emblemáticas del Museo de Arte de Tel Aviv. Esta obra, junto con miles de otras que Schwarz salvó entre los años 1933 y 1945, constituyó la base de la colección de arte moderno del Museo de Arte de Tel Aviv.
La exposición presenta una selección de entre los miles de obras de arte que Schwarz logró trasladar al país desde el ascenso de Hitler al poder hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Las obras relatan las historias de los artistas, coleccionistas, comisarios y directores que actuaron, en ocasiones arriesgando sus vidas, para salvar la cultura de la destrucción; pero, ante todo, se cuenta aquí la historia de las propias obras de arte, la historia de la colección.
A la medianoche del 8 de mayo de 1945 se proclamó en Alemania el Año Cero. Las fuerzas aliadas ya habían ocupado la mayor parte del territorio, y la declaración expresaba el deseo de borrar y expulsar fuera del tiempo todo lo que había precedido a ese momento, de dar la vuelta al reloj de arena de la historia. También en la ciudad de Tel Aviv y en su museo municipal se solía contar que habían nacido de una nueva pila de arena, limpia de pasado: “En el principio fue una colección, y a su alrededor se formó un museo, y a su alrededor una ciudad”, escribió Yoram Kaniuk el 2 de abril de 1982, con motivo del quincuagésimo aniversario del museo.
La colección no tiene un único origen: nació varias veces, mediante la proclamación de distintos años cero. Algunos de ellos quedaron grabados en la historia nacional, como 1948, el año de la Declaración de Independencia, celebrada en el Museo de Arte de Tel Aviv en mayo de ese año; otros fueron de carácter personal, como 1947, el año en que el Dr. Karl Schwarz fue destituido de la dirección del museo bajo la acusación de haberse vuelto “demasiado alemán”, a pesar de que entre 1933 y 1945 había salvado para el museo miles de obras de arte procedentes de Europa.
La exposición Año Cero presenta esta historia por primera vez al público, con motivo del 80.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial y como parte de los actos de restitución de las colecciones modernas a la exhibición, tras dos años resguardadas en la bóveda del museo a raíz de los acontecimientos del 7 de octubre.
La exposición se acompaña de encuentros de diálogo, visitas guiadas, proyecciones de películas y otras actividades.

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